Camino francés en 7 días: de Villafranca del Bierzo a Santiago

¡Ya estoy aquí! Después de demasiada inactividad, volvemos a escribir en este blog uno de los artículos pendientes que más ganas tenía de escribir: nuestro primer camino de Santiago, 7 días haciendo el camino francés hasta Santiago de Compostela.

Para ser fiel, la redacción de este post será un poco diferente, tal vez poco detallada. La razón es que me voy a intentar limitar a transcribir las notas que fui tomando en mi diario del camino (una libreta que me ha ido acompañando en todas mis etapas jacobeas desde 2015). Si te surge cualquier pregunta, no dudes en dejarme un comentario al final del artículo que intentaré resolverlas cuanto antes 😉

Sin más ni más, vamos a lo que interesa:

Camino francés, día 0: Viaje a Villafranca del Bierzo (9 de mayo)

Viajamos desde Madrid a Vilafranca del Bierzo (León), para comenzar nuestro Camino de Santiago en 7 días. Optamos por la variante del camino francés por ser la más conocida, y la que muchos recomiendan como primer contacto con la ruta a Santiago.

Mi madre nos sirve de apoyo logístico para llegar a Villafranca en coche, y nos acompañará en nuestra última noche antes de comenzar a andar. Hago el camino junto a mi padre, que fue del que surgió la idea y el que comenzó a organizarlo hace ya unos meses. Nuestra idea inicial es recorrer en 7 días los 180km que nos separan de Santiago de Compostela.

Llegamos a Villafranca del Bierzo cerca de las 9 de la noche. El camino se ha complicado un poco y salimos de Madrid más tarde de lo esperado, pero ya estamos aquí.

La verdad es que el pueblo es una maravilla, es una pena no tener tiempo suficiente para disfrutarlo.

Nos alojamos en «Las doñas de Portazgo», un maravilloso caserón del siglo XVII restaurado con un gusto muy bueno. Nos esperan 7 días de kilómetros y albergues para dormir, así que hemos decidido darnos un homenaje.

Camino francés: Las doñas del Portazgo, en Villafranca del Bierzo
Las doñas del Portazgo fue nuestro hotel en Villafranca del Bierzo

Aprovechamos las últimas horas del día tomando unas cervezas en una bodega de Estrella Galicia junto a unos amigos de la familia que han venido de Ponferrada a saludarnos.

Se nos va un poco la hora, pero a las 12 estamos ya en el hotel para descansar y arrancar mañana nuestra aventura.

Camino francés, día 1: de Villafranca del Bierzo a O’Cebreiro (10 de mayo)

Son poco mas de las 5:30 y ya estamos en pie. Preparamos la mochila, nos despedimos del hotel y de mi madre, que parte hacia Madrid.

Ahora ya sí que sí, estamos en nuestro Camino de Santiago.

Comenzamos a caminar saliendo de Villafranca por el margen de la carretera. Pasamos por Pereje y Trabadelo antes de parar a desayunar.

Camino francés: primeros pasos desde Villafranca del Bierzo
Nuestras primeras flechas del Camino francés

Las indicaciones del camino son abundantes y sin pérdida. Las flechas te acompañan casi a cada paso y es muy difícil perder el hilo del camino.

Tomamos fuerzas desayunando en A portela de Valcarce, unos zumos y unos bocadillos que nos saben a gloria (¡qué bien se come por aquí!)

La segunda parte de la etapa, para ser nuestro primer día, se complica enormemente. Aún no estamos del todo acostumbrados a seguir las anotaciones de la guía, por lo que creíamos estar subiendo la «fuerte pendiente» que marcaba la guía, cuando en realidad estábamos en una ligera subida que nos llevó hasta Hospital (curiosos y premonitorio nombre el de este lugar).

A partir de Hospital comienza la verdadera subida al Cebreiro sin mucho descanso entre castañares, rocas y barro (¡mucho barro!) que endurece la etapa.

En el último tramo, después de cruzarnos con nuestros primeros rebaños de vacas y algunos caballos, hacemos una parada a repostar en unas maquinas de bebidas que aparecen como un milagro al final de la cuesta.

Comienza la media hora más larga que recuerdo hasta alcanzar O’Cebreiro. Una de las primeras lecciones del camino: las señales de Km no son lo que parecen. Creo firmemente que en Galicia los kilómetros se miden diferentes.

Lección del camino: la señal de 4Km antes de O’Cebreiro es mentira

Es nuestra primera etapa y ha sido muy muy dura para las piernas (confieso que casi lloro al ver el cartel de O’Cebreiro a la entrada).

Una vez en el pueblo entramos en nuestro primer albergue. Optamos por el Albergue municipal de O’Cebreiro. Grandes instalaciones, muchas plazas (aunque muy espaciosas) y todo en muy buen estado.

[box type=»info»] El precio de los albergues municipales es de 6€/persona. Te pedirán la credencial al entrar para ponerte el sello y registrar tus datos[/box]

Después de dejar las cosas y darnos una merecida ducha, intentamos disfrutar del pueblo. Y digo intentamos, porque el dolor que tenemos en las piernas y las ampollas de los pies no nos dejan razonar con fluidez.

Mi padre me deja caer incluso que si mañana se levanta como está hoy, nos vamos de vuelta a Madrid. Esperemos que mejore la cosa.

Comemos en el Hotel de O Cebreiro nuestro primer menú del peregrino.

[box type=»info»] El menú del peregrino, muy típico en el camino francés, suele incluir platos sencillos pero ricos en hidratos y proteínas, ideales para recuperar después del esfuerzo de la etapa. El precio suele ir de los 9 a los 12 euros e incluye primero, segundo, bebida y postre.[/box]

Después de la comida nos retiramos a descansar. Parece que la siesta nos recupera y volvemos a mirar el Camino con optimismo, así que decidimos ahora sí dar una vuelta por el pueblo.

Las casas típicas de O Cebreiro son curiosas, de planta circular y techo de chamizo. Parecen sacadas de otra época y apuesto a que quedan pocas construcciones así en toda Galicia.

camino francés: tienda en O'Cebreiro
Una tienda en O’Cebreiro, nuestra primera etapa del Camino Francés

Las construcciones y el paisaje del dan a O’Cebreiro un punto mágico, como bien advertían las guías que hemos leído.

Después de cenar nos retiramos bien pronto a descansar al albergue. No son ni las 9 y ya estamos entrando en la cama. Mañana nos espera la etapa más corta de nuestro recorrido, esperemos que las fuerzas aguanten.

Camino francés, día 2: O’Cebreiro a Triacastela Samos

Nos levantamos a las 5:45 de la mañana, aunque desde las 3 y media llevo dormitando. Se ha obrado el primer milagro del camino: mis ampollas han desaparecido por completo, y los dolores y agujetas que tenía mi padre también se han esfumado.

Estamos de nuevo con toda la fuerza para continuar nuestro camino, así que preparamos con cuidado de nuevo la mochila y salimos a desayunar al único bar abierto a esas horas en O’Cebreiro, a pocos metros del albergue.

Iniciamos la marcha y a pocos metros de empezar, comienzan las subidas. Serán casi 2 horas de ascenso continuado, menos escarpado que en la subida al Cebreiro pero con algunas pendientes bastante «curiosas».

Coronaremos las 2 últimas cimas y alcanzaremos hoy el punto más alto del Camino francés dentro de Galicia, el Alto do Poio (1.337m), sobre las 9 de la mañana.

camino francés: Alto do Poio
Coronamos el Alto do Poio!

Después del Alto do Poio comienzan unos 45 minutos de descenso hasta A Reboleira, donde hacemos una parada a descansar. Parece que las fuerzas van bien y como es muy pronto aún, empezamos a valorar si dormiremos en Triacastela o seguiremos caminando algunos kilómetros más.

Son las 11:55 de la mañana y ya hemos llegado a Triacastela, supuestamente el final de nuestra etapa de hoy. El albergue municipal, casi al inicio del pueblo, ya está completo. Pero hay muchos albergues privados con camas suficientes.

Hacemos una parada con un par de Estrellas Galicia y tras hablar con otro par de peregrinos, decidimos hacer un cambio en nuestra ruta.

Según la guía, entre Triacastela y Sarria hay muy pocos albergues en la variante habitual, así que optamos por la variante de Samos. Son algunos kilómetros más pero al parecer merece la pena por visitar el monasterio de Samos y la belleza del paisaje en esta variante. Así que volvemos a caminar.

Desde Triacastela a Samos nos separan apenas 10 kilómetros, aunque a mi se me hacen eternos. Alrededor del kilómetro 3,5, saliendo de Triacastela tengo una torcedura de tobillo con un maldito bordillo. A partir de ahí, en cada bajada mi rodilla se resiente y el dolor se hace bastante insoportable.

Finalmente llegamos a Samos cerca de las 3 (hemos tenido que bajar muchísimo el ritmo por mi rodilla), y la vista es impresionante. Desde un claro se divisa el precioso monasterio Samos que se levanta al pie del monte como punto central de Samos.

camino francés: variante de Samos
La primera vista del monasterio de Samos es impresionante

El paisaje hasta aquí, entre túneles vegetales y bosques de cuento, resulta precioso (pese al dolor de la rodilla). Al llegar a Samos optamos por pasar la noche en la hospedería del propio monasterio, regentado por voluntarios.

[box type=»info»] Los albergues de voluntarios suelen ser sencillos y modestos. Son gratuitos y solo se pide al peregrino la voluntad.[/box]

Después de una merecida ducha comemos un menú del peregrino en el bar/albergue Albaroque. Verduras y pasta para recuperar fuerzas.

Intento dormir algo tras la comida, pero entre el ruido de los nuevos peregrinos y los coches pasando por la carretera me resulta imposible. Decido salir a tomar el aire y escribir un poco.

Mañana el Camino será algo más llano. No tengo claro si acabaremos en Ferreiros, a mitad de la etapa que habíamos planificado o alargaremos hasta Portomarín. Aunque, en ese caso la etapa se alargará más de 37km. El camino (y las piernas) decidirán. Esta segunda etapa ha sido muy dura para mi, aunque los paisajes que nos ha regalado Galicia han sido mágicos.

Han sido de nuevo 7 horas de caminar entre verdes senderos que te hacen abrir la mente y empezar a ver el mundo de otro modo.

Lección del camino: NO corras, solo llega. Siempre llegarás

A mitad del último tramo a Samos, nos hemos encontrado a una pareja haciendo un descanso. Les acompañaba su perro, una sonrisa y un «pequeño» detalle: la silla de ruedas en la que él se tenía que mover. Nos ha impactado muchísimo, y creo que ha sido el detalle que me ha dado la fuerza necesaria para terminar la etapa de hoy.

Recorriendo Samos descubimos un pueblo con mucho encanto. La ermita del ciprés, el bosque que rodea el pueblo o los puentes que hay junto al monasterio son algunos de los detalles que hemos podido recorrer. Además, antes de cenar entramos al monasterio a escuchar la misa cantada por los monjes Gregorianos. Una auténtica maravilla.

A las 22 horas cierran la puerta del albergue y apagan las luces, así que nos apresuramos a cenar y volver al albergue a descansar para mañana.

Camino francés, día 3: de Samos a Ferreiros.

Nos levantamos a las 6:30 para preparar la mochila y estar listos cuando a las 7 el hospitalero venga a encender las luces y abrir las puertas del albergue.

Tomamos un café antes de comenzar a caminar. Desde Samos, las subidas y bajadas constantes que nos encontramos me resienten muchísimo la rodilla.

Además, el paso que llevo hace que empiece a dolerme el pie (supongo que por un mala postura al caminar con la rodilla mal).

Los últimos km hasta Sarria se me hacen insoportables. Al entrar en Sarria, compramos una crema relajante muscular a base de Arnica y aprovechamos a hacer una parada antes de continuar hasta Ferreiros (o Portomarín).

camino francés: Sarriá
¿Cuántas escaleras hay en Sarria?

La salida de Sarria se torna cansina por el asfalto. Subida ligera pero constante junto a la carretera durante demasiados kilómetros. Contrasta bastante con los paisajes que disfrutamos ayer, aunque creo que en los 112km que nos separan de Santiago vamos a tener más tramos así.

En Barbadelo, llegando al Km108 nos ocurre otra de esas cosas mágicas del camino. Conocemos a Abdo, un ciudadano marroquí que tiene una tienda de souvenirs y que al vernos pasar nos invita a sellar la credencial. Lo único gratis en el Camino de Santiago, comenta. ¡cuánta razón tiene!, pensamos nosotros.

Una vez en la tienda, empezamos a charlar con él. Nos identifica como madrileños a la primera, además de saber de dónde veníamos hoy y hasta dónde queríamos caminar. E incluso nos termina poniendo al teléfono con su mujer para que le digamos lo bien que se está en Galicia y la cantidad de oportunidades que hay aquí.

Después de comprar algunos recuerdos y recibir algún regalo de Abdo, nos despedimos y seguimos caminando. Pero 200 metros después, decidimos parar y darnos la vuelta para hacernos una foto con él.

parada obligatoria en el camino francés
Nuestra foto con Abdo!

De verdad, si hacéis este tramo del camino francés, no dudéis en parar y saludar a Abdo.

La etapa desde aquí, pese al calor, resulta sencilla. Caminata ligera, sin mucho desnivel y sobre pista o tierra. Al llegar al kilómetro 105 hacemos una parada en una fuente que tiene la forma de la mascota jacobea para refrescarnos y coger fuerzas.

camino francés: fuente Xacobeo
Cómo molaba y qué fresquita estaba la fuente

La senda se mueve ahora entre árboles, con alguna cuesta ligera hasta el ansiado km100. La cuesta que precede al km100 se me hace muy espesa porque la subimos detrás de un tractor que a veces nos corta el poco ritmo que llevamos.

Lo mejor, llegado aquí, es olvidarme del dolor del pie y de la rodilla y disfrutar de los paisajes que nos va regalando el camino.

Llegamos por fin al km100, una de las fotos más míticas del Camino de Santiago.

Camino francés: últimos 100km
Km100!!

Ojo! El verdadero mojón del km100 está a la derecha del camino. Unos metros antes, justo cuando subes la cuesta hay otro mojón con el km100 pintado, pero no es el auténtico. Intentad no picar como nosotros…

Después de la parada para hacernos una foto y dejar nuestra piedra de recuerdo, continuamos nuestro camino hasta Ferreiros, que ya hemos decidido que será el final de nuestra etapa hoy.

Antes de llegar pasamos por un albergue sobre el km 98,5 con bastante buen ambiente y lleno de bicigrinos (la variante ciclista del peregrino), pero decidimos continuar.

Nos llevamos un buen susto al llegar a Ferreiros y ver que el albergue estaba lleno. Por suerte, a menos de 50 metros hay un albergue público que sí tenía plazas libres.

Como no es muy tarde, aprovechamos hoy para poner nuestra primera lavadora y secadora en el albergue antes de comer. Y también charlamos un rato con Primitiva, la hospitalera que regenta el albergue de Ferreiros.

Durante la comida conozco a un paisano de León que lleva casi nuestro mismo ritmo. Salió de Ponferrada el sábado pero también durmió ayer en Samos y hoy tenía pensado dormir en Portomarín pero una lesión en la rodilla (otra coincidencia más) ha provocado que pare aquí también.

Mientras comemos también saludo a una peregrina italiana muy dicharachera que nos hemos ido encontrando en todas las etapas estos días. También quiere ir a Portomarín, pero al final decide quedarse aquí. Y también lo hacen una pareja de peregrinos que también nos encontramos en O’Cebreiro el primer día y que bautizamos como «príncipe encantador y su princesa». Parece que en cada etapa nos vamos juntando los mismos peregrinos.

Para cenar nos movemos esta vez a Mirallos, un escueto pueblo que hay a 100 metros del albergue.

El trato y la comida es una maravilla, y terminamos el día compartiendo unos chupitos de orujo de café junto al paisano de León. Ideal para coger bien el sueño hoy.

camino francés: churrasco en Mirallos
La comida en Mirallos era una gozada

Camino francés, día 4: de Ferreiros a Palas de Rei

Amanecemos muy temprano hoy, no son ni las 6 cuando empezamos a preparar la mochila. A las 6:30 ya estamos caminando aunque casi ni ha amanecido aún.

Pocos metros después de Mirallos encontramos el primer bar abierto. El dueño, de Menorca, nos invita a un orujo de buena mañana para coger fuerzas mientras nos cuenta su historia. Lucha por abrir un nuevo albergue junto al bar pero le están poniendo muchas trabas y sospecha que se debe a ser menorquín y no gallego.

Casi desde la salida entablamos una animada conversación con Jose Antonio y Rosa María, un matrimonio catalán muy simpático. Él hace el Camino por segunda vez (la primera fue con su hijo mayor). Llevan 21 días caminando ya, y comenzaron su camino antes de los Pirineos. Toda una aventura.

Es curioso, porque cuando les vi llegar ayer al albergue con tan poco equipaje pensé que estaban casi de paseo por allí. Otra lección más del camino.

Lección del camino: no juzgues a otros peregrinos. Conoce sus historias

Jose Antonio y Rosa María nos acompañan los 9km que nos separan hasta Portomarín. Al llegar aquí nosotros hacemos una parada para relajar mi rodilla y ellos continúan caminando. Espero que nos volvamos a encontrar.

El paso por Portomarín es rápido. Cruzamos el puente sobre el embalse del Miño y la escalinata en piedra que da la bienvenida a la ciudad. El embalse le aporta a Portomarín un paisaje casi marinero aunque la playa más cercana esté a más de 100km.

A partir de Portomarín comienzan 11km de ligera subida. Después, la bajada se me torna cansina, con tramos en los que me faltan las fuerzas.

Lo de hoy es más mental que físico porque la rodilla me está respetando bien. Pero tengo el cuerpo raro hoy, ando medio mareado y con poco ánimo. Vamos pasando kilómetros y en realidad solo pienso en el mojón que marca el kilómetro 65, final de nuestra etapa de hoy.

Los paisajes en este tramo tampoco ayudan. Caminamos junto a carreteras o en sendas de pinos replantados que poco encanto aportan en comparación con los paisajes de días atrás.

Mi padre hoy camina con soltura, aunque baja su ritmo para acompañar mi falta de fuerza hoy en los últimos kilómetros hasta Palas de Rei.

Antes de llegar a Palas de Rei pasamos por un área recreativa que tiene el primer albergue, aunque lo descartamos y continuamos al centro del pueblo. 600 o 700 metros después llegamos al núcleo central de Palas.

Después de pasar por 2 albergues en los que nadie nos atiende y una pensión donde nos quieren cobrar 45€ por una habitación, encontramos el albergue Castro.

Privado, muy nuevo y moderno y con habitaciones de 4, 6 y 8 personas. Fernando, el dueño del albergue, nos pone en una habitación de 6 aunque aún no tenemos compañeros y creo que dormiremos solos hoy.

Charlamos un rato con Fernando y nos vamos encontrando con la mayoría de nuestros compañeros de viaje, aunque han ido parando en otros albergues hoy.

Por la tarde decido dar una vuelta por el pueblo, echar un vistazo a la iglesia y sentarme en el cesped a escribir un rato y despejar la cabeza.

Hoy hay noche de fútbol y nos dormiremos más tarde. Aunque viendo el desastre del partido del Madrid contra la Juve (empate a 1 y a casita), hubiera sido mejor no verlo.

Lo más divertido de la noche es la pasión con la que un aficionado del Milan canta el gol del Madrid. Se nota la rivalidad con la Juve.

Cerca de las 11 nos vamos a dormir, despidiéndonos antes de Fernando, que se ofrece a que le llamemos ante cualquier incidencia en lo que nos resta del camino. También nos da el consejo de mañana: parada obligada en Melide para comer el mejor pulpo del camino.

Camino francés, día 5: Palas de Rei a Arzúa

Otro día más que despertamos sobre las 6 de la mañana. Como estamos solos en la habitación y Fernando nos dijo que abría sobre las 7 el restaurante del albergue, aprovechamos para preparar bien la mochila antes de salir.

Dos malas noticias antes de salir: he perdido mi botella (creo que me la dejé con el cansancio ayer en la cafetería) y está empezando a llover, así que ponemos el chubasquero a la mochila y dejamos los nuestros a mano también.

Después de tomar un café comenzamos a caminar bajo la lluvia, aunque de muy buen humor y haciendo el gamba.

La lluvia nos acompaña solo unos pocos kilómetros, sin llegar a caer con intensidad en ningún momento. Buena suerte.

Con miniparadas para descansar mis pies llegamos con esfuerzo a Melide, tierra pulpera, cerca de las 11 de la mañana.

El trayecto es un rompepiernas en toda regla, alternando subidas y bajadas prolongadas, aunque no muy pronunciadas.

Melide se alza en una loma, con gran cantidad de casas de nueva construcción. Seguimos los consejos de Fernando y los avisos de las guías y decidimos parar a tomar una ración de pulpo a la gallega en casa Ezequiel junto a un tinto de la casa. 10€ tienen la culpa de poder probar el mejor pulpo del Camino de Santiago.

Pulpo ezequiel camino de santiago
Dicen que el pulpo de Ezequiel, en Melide, es el mejor del Camino de Santiago.

Ya bien descansados, retomamos la marcha. Hoy me muevo mucho mejor que otros días, aunque mi padre empieza a sufrir de las rodillas como yo ayer. Es curioso pero llegado este punto, preferimos las subidas antes que las bajadas y los llanos. Las bajadas nos destrozan las rodillas y los llanos asfaltados me abrasan las plantas de los pies.

Los kilómetros no me pesan hoy en las piernas pero, a diferencia de mi padre, necesito parar cada 4-5km a descansar los pies. Si no, me arden las plantas y me cuesta mucho caminar. Él, en cambio, prefiere andar más lento pero constante, así que empiezan nuestras diferencias y cambios de ritmo.

El paisaje de hoy es bastante agradable. Nos acompañan bosques de eucalipto, riachuelos y puentes dignos de fotografía. Todo bastante agradable salvo los más de 2km que caminamos atravesando un horrendo polígono industrial… ¡atentado contra el Camino de Santiago!

Después de un último tramo de más de 2km de bajada, necesito parar en el último pueblo antes de Arzúa, mirando con envida a los peregrinos que han optado por pasar aquí la noche.

Retomo la marcha y, unos metros después, un simpático peregrino alemán, de blanca barba y aires de papá Noel me ofrece un caramelo de menta y un poco de agua fresca al ver mi botella vacía.

¡El espíritu del camino de nuevo!

Llegamos por fin a Arzúa y comenzamos a buscar albergue. El municipal está completo así que, después de dar varias vueltas decidimos alojarnos en uno privado casi al final del pueblo. No es como el de ayer pero no está nada mal. Duchas individuales mixtas y mucho espacio.

Empieza a refrescar, así que toca hacer la colada y poner una secadora para tener al menos una sudadera limpia con la que abrigarme.

En Arzúa decidimos comprar en el supermercado y cenar tranquilamente en el albergue, donde aprovechamos para charlar con Ana (la mujer que atiende el albergue) y sus hijos.

Si tener muy claro hasta dónde caminaremos mañana, nos retiramos antes de las 11 a dormir. La siesta se alargó más de lo habitual así que nos costó coger el sueño.

Camino francés, día 6: de Artzúa a Pedrouzo

Me despierto antes de las 6 hoy, pero como la etapa que nos viene es ligerita aguanto un poco más en la cama hasta que escucho movimiento en mis vecinos.

Sobre las 6:15 sacamos la mochila a la sala común para prepararla sin molestar a los que aún duermen. Después de desayunar comenzamos a caminar, sobre las 7:20.

Como hemos descansado y no tenemos dolores aparentes, empezamos con un ritmo bastante alto. Llevamos casi 6km en 1 hora y mi rodilla se resiente. Llegado a este punto se lo comunico a mi padre: así no llego ni a Monte do Gozo, ni a Pedrouzo ni a la vuelta de la esquina. Toca parada y masaje con la crema de Arnica.

¡Mano de santo! Con la crema y bajando el ritmo, parece que la rodilla responde y puedo caminar normal. Intento subirlo un poco pero ahora es mi padre el que sufre de la rodilla (nos vamos alternando con los dolores), así que volvemos a nivelar los ritmos.

Paradita en O Pino para que él también se eche su crema y arrancamos de nuevo, con nuestro primer despiste en todo lo que llevamos de Camino.

Por primera vez nos liamos y no encontramos la flecha amarilla para continuar. Como ya han pasado unos metros, decidimos parar en un bar, tomar algo y preguntar.

Sus indicaciones no nos terminan de convencer (luego veríamos que tenía razón pero era una especie de atajo), así que optamos por retroceder y encontrar la última señal que nos habíamos saltado. Creo que un par de peregrinos que hemos visto ahora (Stephanie y su padre, que los conocimos ayer en Pedrouzo) también se han liado un poco.

Desde aquí (km11 de hoy) hasta el final, la etapa me resulta bastante tranquila. E incluso creo que podría continuar algunos kilómetros más, pero mi padre me invita amablemente a parar.

Llegamos a Santa Irene y poco después el cruce con la carretera nacional antes del ascenso a Pedrouzo.

Por primera vez, el final de la etapa no está en el propio camino y eso nos confunde un poco.

Si tienes intención de dormir en Pedrouzo, en el albergue municipal, debes tomar el cruce a la izquierda y entrar en Pedrouzo desde aquí.

Nosotros continuamos por el camino (que marca recto) y bordeamos todo el pueblo por una pista de eucaliptos hasta llegar a la parte alta de Pedrouzo. Ahí, en cuanto vimos las primeras casas decidimos desviarnos para encontrar el albergue.

Viendo el plano, el albergue municipal nos queda ya algo retirado (y perderíamos casi 2km de mañana), así que optamos por buscar un albergue cercano al camino.

Mañana saldremos prontito para afrontar lo que nos queda y llegar cuanto antes a Santiago, por lo que elegimos el primer albergue que vemos, albergue Otero.

Albergue sencillo, 10€ por persona. Duchas grandes aunque las camas están demasiado juntas en las habitaciones, creo que hay demasiada gente aquí.

Por la tarde damos una vuelta por Pedrouzo y comprobamos que sí, la vuelta de esta mañana fue bastante tonta y el albergue municipal está a menos de 300 metro del cruce con la nacional. Además es un albergue con más de 120 plazas, muy amplio y con mucho ambiente. Tomaremos nota para la próxima vez.

Es el penúltimo día y nos retiramos muy pronto a descansar. Creo que antes de las 10 de la noche estaba más que dormido…

Camino francés, día 7: de Pedrouzo a Santiago de Compostela

Empezamos el día más pronto que nunca. Son las 5:20 de la mañana y ya estamos en pie. LA noche ha sido muy complicada, con mucho ruido, bastones cayéndose, una peregrina dando gritos en medio de una pesadilla… ¡un show!

Supongo que se unen los nervios del final del camino también.

Comenzamos a caminar poco después de que sean las 6 de la mañana, casi de noche al 100%. En cuando nos salimos de las luces de Pedrouzo para volver a la senda del Camino la oscuridad es casi total y tenemos que echar mano de las linternas.

Al entrar al bosque, lo único que vemos son los pocos centímetros que nos alumbra la linterna. Y lo único que oímos, algún pajarillo y un aullido que otro. Pero bueno, tranquilidad y a caminar.

camino francés: Pedrouzo
No miento cuando digo que no se veía nada de nada en ese bosque!

El camino discurre tranquilo. Los minutos y kilómetros van pasando en silencio. Supongo que es momento de reflexión sobre lo que hemos vivido estos días y lo poco que nos queda para terminar la aventura.

Después del kilómetro 5 vuelvo a resentirme de la rodilla y esta vez la crema no está haciendo efecto.

Entramos en el municipio de Santiago y continuamos la caminata junto a la valla del aeropuerto de Lavacolla, plagada de cruces de madera dejadas por los peregrinos.

El dolor no cesa y no me hace ni pizca de gracia entrar hoy en Santiago como entré en Sarria hace unos días, así que volvemos a parar en San Paio y me vuelvo a dar un masaje mientras mi padre aprovecha para sellar las credenciales en una capilla cercana y hacer un par de fotos al cristo de la salud.

Continuamos la marcha y parece que entre la crema y el santo algo consiguen. Seguimos a buen ritmo, dejando atrás los últimos bosques de eucaliptos y robles del camino.

Pasamos por Lavacolla, lugar donde históricamente los peregrinos se despojaban de sus ropas y se lavaban su cuerpo entero para para visitar al santo apóstol.

Seguimos caminando a buen ritmo y antes de las 10 estamos ya en Monte do Gozo, última parada antes de Santiago. Tenemos aún fuerzas los dos para echar una carrera al montículo donde se alza el monumento a los peregrinos aunque, al subir, comprobamos que desde ahí aún no se ven las torres de la catedral.

Fallo mío, luego leí que la carrera hay que echarla desviándose un poco del camino hacia el albergue municipal.

Poco nos importa no ver aún las torres, porque estamos impacientes por llegar a Santiago. La bajada del monte do Gozo es rápida, y pronto estamos entrando en las primeras casas del núcleo de Santiago y viendo el cartel que marca el inicio de la ciudad.

Los 2 km que nos separan de la ciudad vieja sí que se hacen largo. Me duelen bastante los pies con el asfalto y me pueden las ganas de entrar en la plaza del Obradoiro.

Empezamos a entrar en la ciudad vieja de Santiago, la zona que históricamente quedaba centro de los muros de la ciudad, y en pocos metros vemos las torres de la catedral.

A partir de aquí mis pies van solos, casi vamos corriendo y las emociones están a flor de piel.

Justo antes de entrar en el Obradoiro nos encontramos a los 2 matrimonios que hemos ido viendo desde Triacastela. Entran pocos segundos antes en la plaza que nosotros.

Y por fin, el gran momento que no creo que olvidemos nunca. Un gaitero tocando en el túnel que lleva a la plaza mientras corremos escaleras abajo y otro par de peregrinos nos aplaude y jalea dándonos la enhorabuena.

Ya está, hemos llegado por fin y no podemos aguantar las lágrimas ninguno de los dos. La sensación es indescriptible. Los dos nos abrazamos en medio de la Plaza del Obradoiro, sintiendo que lo hemos conseguido y recordando todo lo que hemos pasado estos días.

Sí, hay quienes recorren 700km o quienes se tiran más de un mes caminando y puede que mis 200km le suenen a risa. Pero esa sensación de completar una meta, de alcanzar un objetivo que surgió casi por azar es algo muy grande.

Son las 11 de la mañana y una vez que volvemos a ser personas comprobamos con algo de tristeza que el pórtico de la Gloria de la catedral está en obras, por lo que tendremos que entrar por la fachada lateral.

Camino de Santiago: la llegada a la plaza del Obradoiro
Camino de Santiago: la llegada a la plaza del Obradoiro

Desde aquí, nos toca visita a la oficina del peregrino para conseguir nuestra Compostela y el certificado de distancia (184km marca, ya que no contempla la variante hasta Samos). Pero eso os lo cuento en otro artículo.

Ahora sí, el camino ha terminado (algunos dicen que en realidad nunca acaba y no hace más que comenzar), aunque antes terminamos la mañana en la misa del peregrino.

Dejamos las mochilas junto a la catedral (no se permite el acceso con mochilas grandes dentro de la catedral) y entramos para comprobar que está abarrotada.

Las piernas y los pies se resienten durante la ceremonia que tenemos que oír de pie. Aunque resulta muy emotiva y sirve para recordar las alegrías, los esfuerzos y las enseñanzas del camino. Antes de finalizar la misa disfrutamos del rito del Botafumeiro, un momento mágico que desde hace años se repite en esta catedral.

Para terminar la visita a la catedral, el tradicional abrazo al Santo y la visita al sepulcro del apóstol.

A partir de aquí nos quedan 24 horas para disfrutar Santiago. Pero eso es otra historia, porque nuestro primer camino acaba aquí. Es 17 de mayo de 2015, y hemos terminado nuestra aventura

#siempreCaminante
#siempreCaminando
#buenCamino

Muchas gracias por leer hasta aquí. Es sin duda el artículo más largo que he escrito nunca y no tengo claro si ni tan siquiera alguien lo leerá entero.

Si lo haces, te invito a que dejes tu opinión en los comentarios. Mientras, yo iré preparando algún artículo más para los próximos días.

camino francés: comida en Santiago de Compostela
Después de la aventura… había que darse un homenaje

Gracias por leer 😉

Me llamo Santiago Alonso y desde 2015 soy un nuevo habitante de ese mágico universo que envuelve el Camino de Santiago. Mi vida diaria gira en torno a la fotografía corporativa, el marketing online y el desarrollo web. Desde este blog contaré nuestra experiencia en El Camino; espero que os guste ;)

57 comentarios en «Camino francés en 7 días: de Villafranca del Bierzo a Santiago»

  1. Estamos empezando a plantarnos hacer el Camino y es el primer realto que leo. Lo he devorado de cabo a rabo y he de decirte que casi me emociono, has conseguido que me tome en serio hacer el Camino y poder disfrutar de todas esas experiencias que a buen seguro serán inolvidables.
    Gracias por compartir

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  2. Hola Santiago me ha encantado tu articulo de tu primer camino, sobre todo por el hecho de haberlo realizado con tu padre, ya que yo lo haré próximamente el 9 de septiembre con mi madre.
    Tenemos tanta ilusión, que los miedos se solapan con las ansias de empezar.
    De nuevo gracias por compartir tu experiencia, espero algún día contar la mía y tener un Buen Camino!

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  3. Hola Santiago, soy Carlos Meneses, Periodista colombiano de 59 años. Dirijo un periódico regional. Sueño con hacer el Camino, al menos en los últimos 200 kilómetros. He leído como cinco veces el libro «El Peregrino» de Paulo Cohelo y creo que ya me sé el camino de memoria.
    Muy emocionante tu relato, espero algunos consejos y recomendaciones, porque creo que el próximo año estaré haciendo mi camino.
    Un abrazo desde Colombia.

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  4. Lo e leido entero, y dos veces. Me a encantado y me a emocionado. En julio hare el camino con mi pareja, tb desde villafranca. Espero disfrutarlo tanto como tu. Un beso.

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  5. Graciad por escribir este articulo. Me encuentro en Villafranca pensando que no me dan las fuerzas ni los pies para seguir, pero tus escritos me han animado y ya estoy mas tranquilo porque se exactamente que esperar y como hacerlo. Gracias!!!

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  6. Santiago, muchas gracias, yo voy a empezarlo el día 2 de Agosto desde Villafranca del Bierzo, y lo q has escrito orienta bastante a la gente, muchas gracias.

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  7. Me llamo Imelda Quiñonez,soy originaria de Mexico,pero vivo en Bruselas.
    Espero poder terminar el camino como tu,este camino ha sido mi sueño durante algunos años,este mes de agosto lo iniciaremos,solo le pido a Dios fuerza y voluntad para terminarlo,gracias por tu artículo, seguramente me servirá de mucho,un abrazo

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  8. Hola, voy hacer el camino en unos días, me ha encantado el artículo y sobre todo con ganas de pasar por Samos, muchas gracias por compartir tu experiencia

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  9. Hola Santiago, me encantó leer tu primera experiencia de El Camino de Santiago en compañía de tu padre. Mi novio y yo estamos interesados en realizarlo también pero las vacaciones en nuestros trabajos no han podido coincidir y en mi caso, son sólo 9 días al semestre y al vivir en Estados Unidos, tendría que descontar al menos 3 sólo del traslado aéreo (ida y vuelta con sus escalas).

    Creo que leí todo tu blog en una sentada y no pude encontar el por qué la oficina del peregrino no considera el tramo de Samos. Hemos leído en varios artículos que es una ruta muy recomendada. También tengo curiosidad en qué fecha llegaron ustedes a Santiago de Compostela, ya que mencionas que disfrutaron del rito del Botafumeiro y leí en el sitio web de la Catedral de Santiago que sólo funciona en las principales solemnidades ¡qué afortunados fueron!

    Gracias por compartir tus experiencias.

    Saludos

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    • Hola Lilia, ¡muchas gracias por comentar!

      Sí, lo del tramo de Samos es bastante extraño. Comprobando el sello del monasterio sería fácil de comprobar que se ha hecho esa variante…

      Sobre el Botafumeiro, te cuento: aunque en principio solo funciona en ocasiones especiales, también lo hacen cuando alguien realiza una donación importante. Y en mi experiencia te digo que siempre que he ido en domingo a la misa del peregrino, sacaron el Botafumeiro. Igual fue casualidad, pero he tenido la suerte de disfrutarlo varias veces.

      Espero que disfrutéis de la experiencia. ¡Buen Camino!

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  10. Hola …estoy muy contenta de haber leído tu historia ….me encanto …y me servirá de mucho para cuando yo haga mi camino con una amiga en septiembre….gracias

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  11. Me encantó leer ,tu experiencia en el Camino de Santiago ,hasta el final….lo prometo…. jajajajajaja.
    Esta Semana Santa me toca a mí vivir la experiencia. Gracias por compartirla.

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  12. Casi me he teletransportado contigo .lo narraste muy bien ,a mí modesto entender.yo hago el camino en breve ,y exactamente esa ruta k hiciste,con lo cual me valdrá bastante tú experiencia . gracias tío ,!!! Un saludito desde caí

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  13. Hola !
    Gracias x compartir tu camino.
    Estaba buscando etapas para hacer unos 200km en 6 etapas y me cruce con vuestro camino…
    Tomo notas y felicidades x compartirlo con tu padre, yo creo lo hare con una hermana , quizas 1 dia juntas, 1 solas…

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  14. Hola, hago mi primer camino en julio con mi hijo de 7 años. No sé si empezar en ocebreiro o en Villafranca del bierzo. Que me aconsejas?

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    • Hola Rocío!

      La etapa de Villafranca del Bierzo a O Cebreiro es una de las que más recuerdo de todos los caminos que hemos hecho. ´

      Es una etapa muy bonita y satisfactoria, pero también creo que es la más dura que he completado. Sin duda.

      Es una etapa larga y con un tramo bastante intenso. Si tienes el tiempo suficiente para incluir esa etapa y os apetece el reto, os la recomiendo sin duda.

      Además, Villafranca está mejor comunicado que O Cebreiro y como punto de partida me parece más sencillo llegar.

      Espero haberte ayudado.

      Muchas gracias por comentar y ¡Buen Camino!

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  15. Hola Santiago!
    Gracias, gracias y gracias por el exquisito relato!
    Yo te quiero preguntar: desde el primer día de camino hasta llegar son exactamente 7 días?

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    • Hola Daniela!

      Muchas gracias a ti por comentar 😉

      Sí, según nosotros lo hicimos son 7 días caminando. Luego deberías contar el día de llegar (a mí me gusta llegar al menos la noche anterior al punto de partida) y si quieres quedarte un día en Santiago o vas a volver a casa el mismo día que termines de caminar.

      Un saludo!

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  16. Holaaa Santiago. Acabo de leer tu artículo y no ha echo mas q enamorarme y decidir emprender el camino YA! Ademas pienso hacérlo sola y seguir tus pautas y vuestra experiencia a PIE DE LETRA! Si me quieres dar algun consejo más, adelante!!
    Mil gracias!!!!!!
    Saludos…

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  17. Hola Santiago,

    Decirte que me ha encantado tu leer tu experiencia cómo pelegrino en el Camino de Santiago. Siempre he tenido muchas ganas de hacerlo pero también mucha curiosidad y respeto de cómo sería. Pero ahora sí que sí me gustaría sentir esa experiencia tan espectacular que vivistes. Por eso en setiembre voy con una amiga hacer el camino de Santiago des de Villafranca también. Somos de Gerona y vamos a conseguí nuestro objetivo de hacerlo.

    Muchas gracias por compartir, me ha encantado tú vivencia en el camino. Saludos

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  18. Hola Santiago….somos un matrimonio con un hijo de 14 años…Hemos estado este verano en Galicia de vacaciones y nos ha enamorado….tanto que al año que viene queremos hacer una parte del Camino de Santiago.
    El chaval tiene 14 años…y dias creo tenemos de sobras….pero mi duda es…y me gustaria saber tu opinion como experto "caminista"……
    Salir desde Sarria o Villafranca del Bierzo….?
    Creo que desde Sarria se nos puede quedar corta la experiencia….no se..
    Gracias por tu blog…..es alucinante

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  19. Sí me lo he leído entero y mis ojos han brillado de la emoción.
    Pasado mañana comienzo mi segundo camino con mi marido y en esta ocasión lo comenzaremos desde Villafranca del Bierzo.
    Vuestra experiencia me prevee lo que me viene (voy a añadir la crema antiinflamatoria en mi equipaje) jajajajaja.

    Gracias!!!

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  20. Hola Santiago, lo he leído todo! Justo lo que necesitaba leer. Escribes fenomenal. En septiembre empezaré el camino, he tomado nota de todo! Algo más que recomendarías? Estaré cumpliendo 60 años, y hacer el camino es uno de mis deseos desde los 40!

    Ultreia!

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    • Hola, Miranda. Muchísimas gracias por tu comentario!

      Septiembre es una fecha estupenda para esa ruta y seguro que lo disfrutas muchísimo. Si no lo has hecho ya, te invito a que vayas entrenando caminatas cada vez más largas y que incluyas también algunas con peso en la mochila, para que se parezcan lo máximo posible a la ruta real.

      ¡Buen Camino!

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  21. Hola Santiago, he leido tu relato (De principio a fin) del camino y me he emocionado mucho, de tu explicación y de mis recuerdos. He caminado diferentes tramos, del camino francés, i el camino del Norte, y de todos vuelves con una mágia, especial. Cuando terminamos uno, ya empezamos mentalmente a pensar en el próximo. Menos este año 2020, que lo tenemos aparcado por el covid. Creo que me he puesto a mirar cosas del camino, que sin ser consciente, es añoranza, sí, sí, por eso me he emocionado. Hicimos el tramo de Astorga a Sarria, q coincide con parte del tuyo, con sensaciones parecidas, pero todas con finales felices,mágicos. Muchas gracias!!!! Buen camino!!!

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  22. Hola Santiago. Soy una mujer de 61 años, sin complicaciones de salud pero con muy poca actividad física; hasta ahora he comenzado a caminar. Estamos planeando hacer el camino con una prima un poco más joven, durante 7 días en esta misma ruta. Tengo un poco de temor no poder lograrlo por falta de entrenamiento. Que me aconsejas???

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    • Hola, Socorro!

      Mi consejo es que te quites los temores y disfrutes del camino a tu ritmo. Podéis hacer etapas más cortas y tal vez iniciar después de Villafranca para evitar la subida al Cebreiro.

      Empieza a caminar diariamente todo lo que puedas y varios días seguidos, para coger el ritmo y el hábito. E intenta que sea con el mismo calzado con el que harás el camino, para ir acostumbrándote a él.

      De verdad: disfrútalo.

      Buen Camino!

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  23. He llegado ayer a Santiago haciendo la misma ruta. Leer tu post ha sido como resumir mi camino . Me ha encantado
    Solo una puntualización. La población por la que pasas es Sarria sin acento. La otra está en Cataluña 😂

    Buen camino

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  24. Hola!
    Me ha gustado mucho tu post.
    Pretendo hacer el camino yo sola en unos meses.
    Crees q es inseguro para una mujer sola el camino?
    Veo que algún dia caminasteis aún de noche y me echa un poco para atràs.
    Gracias

    Reply
    • Hola, Lety!
      La verdad que nunca me he sentido inseguro en el Camino y, aunque caminara solo, tampoco he estado nunca solo por más de unos cientos de metros. Casi siempre hay otro peregrino cerca.
      He visto en muchos sitios recomendarlo como viaje ideal para empezar a viajar sola. Aunque ningún destino es 100% seguro nunca… creo que el Camino es bastante seguro, sí.

      Un saludo y gracias por comentar!

      Reply
  25. Muy buenas!!!! He hecho un par de veces el camino. Estoy preparando uno para unos amigos desde Ponferrada y me han ayudado mucho todos tus comentarios. Lo he leído todo ahora mismo. Lo habéis pasado fenomenal. Gracias.

    Reply
  26. Gracias por compartir tú experiencia, me ha encantado, este año espero poder hacer el mismo camino con mí novio!
    Un saludo y otra vez GRACIAS!

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  27. Hola Santiago.
    Mira que he leído fragmentos de caminos, pero no había terminado ninguno, como este que tu escribes incluso me emociono leyéndolo, me vienen muchos recuerdos, des mis caminos pero con el ímpetu con que lo estas describiendo no. ni siquiera los que yo he intentando escribir.
    Me estoy planteando realizar este camino de nuevo pero andando. desde Villafranca del Bierzo.
    un saludo

    Reply
  28. Buenos días:
    He conocido tu articulo, porque estoy leyendo un libro que se desarrolla en el Camino de Santiago, concretamente la llama de Focea, es de Lorenzo Silva. Quería recordar un poco mi recorrido en el Camino Francés.
    Nosotros hicimos exactamente el mismo tramo que vosotros, desde Villafranca del Bierzo a Santiago, y sobre todo la subida a Cebreiros es interminable y el pulpo de Melide para descubrirse.
    Hicimos ese camino en una semana, salimos de Córdoba el 1 de Junio en coche, y comenzamos en Villafranca el día 2. pero hace ya algunos años en el 2.000, aún tengo grandes recuerdos de esos días.
    Saludos a ánimo a todos los peregrinos, es un poco duro pero compensa.

    Reply
  29. Hola Santiago,
    Pues si, yo he leído tu post entero y me ha servido bastante. Yo empezaría justo el mismo día que tu, un 10 de mayo, pero con algunos años de diferencia, jijijiji. Aunque en principio lo haría con un día mas de camino pero desde Villafranca del Bierzo también. Lo hare con mi marido y unos amigos, pero a diferencia de otras salidas, lo hare sin programar, dejándome llevar por el camino. Gracias por compartir tus lecciones de camino y tu experiencia que seguro me ayudaran mucho. Espero que el camino me haga reflexionar sobre la vida que llevamos y sobre lo importante en ella. Mil gracias.

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